Biografía


Mi andadura en el mundo del fitness y del ejercicio físico saludable comenzó hace más de 20 años.

Con tan solo 11 años recibí mi primera clase de aeróbic. Sin embargo, mi pasión por el movimiento vino desde mucho antes. Con 7 años comencé a bailar flamenco y a hacer natación. A los 8 años, también incorporé mayoret a mis actividades extraescolares, en total tres actividades que se complementaban a la perfección para hacer de mis tardes toda una aventura.

A los 13 años tuve que dejar de taconear y bailar (mi gran pasión) y me apunté al gimnasio para comenzar a hacer trabajo de fuerza en sala de fitness, por lo que mi primera toma de contacto con los “hierros” viene también desde muy jovencita.

Al poco tiempo de estar haciendo entrenamiento de fuerza, me metí en una clase de step y me enganchó hasta el punto que a los 17 años me apunté a un curso para hacerme profesora de aeróbic y step.

A los dos meses de estar en el curso (el cual duraba 9), mi monitora sufrió un desmayo un día en clase y me pidió por favor que siguiera yo con la clase. Aquel 15 de diciembre de 2005 jamás se me olvidará porque fue el primer día que impartí una clase y hasta hoy, jamás dejé de enseñar.

Por aquellos momentos yo estaba en primero de carrera en la universidad (relaciones laborales y empresariales) y cuando finalicé ese año académico, ya tenía claro que mi vida profesional serían los gimnasios y el ejercicio físico saludable, pero era demasiado joven como para abandonar la universidad definitivamente, ya que hace más de una década se pensaba que de eso no se podía vivir ni era una profesión para toda la vida. Entonces, los siguientes 4 años estuve combinando la universidad por la mañana, con impartir clases por la tarde y los fines de semana seguir formándome en todos los cursos necesarios para convertirme en una profesional polivalente.

Fueron 4 años vertiginosos donde no sólo aprendí a dar clase sino a trabajar, a relacionarme con el alumno y a formar parte de un equipo. Además, tuve la suerte de recorrer muchos escenarios llevando el aeróbic por todos los rincones de Andalucía que podía, haciendo con esto mis primeros eventos dónde el objetivo era la promoción de la salud y la actividad física.

En 2009 tuve una lesión que me hizo apartarme 3 meses de la actividad y tomar decisiones importantes con respecto a mi vida profesional y camino laboral. Tras ese accidente decidí dejar la carrera universitaria y luchar por mi verdadero sueño.

Un sueño que supe cuál iba a ser, cuando conocí el método Pilates. Y es que, en mi proceso de rehabilitación la vuelta al movimiento fue con Pilates terapéutico por parte del fisioterapeuta que me estaba tratando, y una vez él terminó su labor me dijo: “África, ahora el resto de movimiento debe hacerlo un entrenador porque estás bien para una vida normal, pero no para dar clases como tú necesitas dar”. En ese momento conocí a mi entrenador, mentor y actualmente compañero de pasión Ángel Fernández, un profesional desde hace más de 20 años del mundo del entrenamiento y, dueño en aquel entonces del que muchos años después sería mi estudio de Pilates.

Él me enseñó a moverme de nuevo de forma que nunca más me he vuelto a lesionar y, sobre todo, hizo que me enamorase al máximo del método Pilates. Nunca olvidaré un día entrenando en la wunda chair que me dijo: “África, olvida todo lo que sabes y empieza a moverte desde tu centro”. En aquel momento no podía imaginar que 9 años después, yo seguiría moviéndome desde mi centro y que, a pesar de haber aprendido de tantos maestros nacionales e internacionales, él fue quien me lo mostró.

Tras esto, decidí aprender el método Pilates en una escuela que me explicaran absolutamente todos los rincones y escondites que tienen todos los ejercicios que componen el método, y desde una perspectiva real al mundo en el que vivimos hoy día. Mi mentor, que me conocía mejor que yo entonces, me recomendó la escuela Stott Pilates®. Y fue eso, junto a una situación de estancamiento profesional en Sevilla, lo que me llevó a mudarme a Madrid y vivir allí durante 18 meses.

El año y medio más intenso de mi vida. Trabajé en un gran centro que me permitió formar parte del mejor equipo de profesionales que había tenido hasta el momento. Allí aprendí a pasos agigantados a ser entrenadora personal y una auténtica profesional del ejercicio físico saludable. La capital me hizo crecer personalmente y profesionalmente lo necesario para crear las bases sólidas en las que construí todo lo demás.

Entonces, sentí la llamada de mi tierra y regresé a Sevilla con una misión: darle en el sur al método Pilates el lugar que merece. Para ello, al volver, tuve claro que “el micro” (las actividades dirigidas con soporte musical) lo colgaría en breve. Así que, en 2012 empecé a dedicarme casi exclusivamente a dar clases de Pilates grupales y privadas, así como tuve la oportunidad de comenzar a dar formaciones del método Pilates con Feda Sevilla.

En 2013 me examiné internacionalmente de mi certificación de Stott Pilates® y en 2014 me recertifiqué por PMA®.

En 2013 fundé mi primera escuela de formación y abrí mi primer centro de Pilates Suelo. En 2014 me asocié y me hice dueña de Energía Pilates, unificando la escuela de formación y centro de Pilates que ya existía, y añadiendo el que ya había de Suelo.

En 2013 comencé a colaborar con los cursos de verano en Carmona de la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla) en los que durante 4 años consecutivos tuve el enorme privilegio de mostrar un poco más sobre el método Pilates en un entorno académico diferente al que hasta ahora había habido en Sevilla.

Fueron 5 años (desde 2012 hasta 2017) de gran crecimiento profesional como docente, entrenadora personal, gerente, jefa de estudios, contable y un sinfín de tareas más porque ser empresaria de mi propio estudio fue una gran experiencia laboral.

Además, en esos 5 años estudié con numerosos maestros de Pilates a nivel nacional e internacional, profundizando cada día más y más en este apasionante método.

Entonces, tras tanto crecimiento comenzaron a llegar oportunidades más que interesantes para trabajar en algunos proyectos de investigación y, había una realidad y es que no era titulada en CAFD (antiguo INEF). Por ello, en 2015, comencé mis estudios universitarios en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Por lo que, igual que muchos años antes luché por mi sueño pilatero a nivel académico, hice lo mismo con mi necesidad de titularme universitariamente en el campo del ejercicio físico.

En diciembre de 2017, por inquietudes personales y profesionales, decidí salir de la empresa y tener la enorme suerte de encontrarme con un nuevo proyecto (www.bodyclub.es) dónde he sido la coordinadora del área de Pilates en los centros que existen en Sevilla.
Actualmente, me encuentro inmersa al 100% en mi propio proyecto personal y profesional fruto del cual nacen todos los servicios que tenemos disponibles actualmente y muchos más que irán apareciendo gracias al crecimiento que experimento en mi vida, y a la exploración diaria que realizo con mi cuerpo físico durante el movimiento.

Desde 2019 un fuerte deseo de servir al mundo como facilitadora de procesos de vida a través del ejercicio físico saludable, me llevan a ésta nueva realidad dónde trabajo de manera online y presencial en diferentes puntos del mapa.

Siento que cada persona es dueña de su vida, creadora de su propio camino y protagonista de su historia. Por ello, es importante ser y estar presente en cada instante para poder elegir en cada momento lo mejor para uno mismo, sabiendo que eso es lo que hará poder estar para el(tu) mundo.

Yo elegí crear @africapilates en 2018 para ser feliz y libre en éste ahora que me acoge.